Lo de escuchar bien y hablar bien van de la mano.
Voces equívocas llevan a escuchas erróneas.
En todo caso, la experiencia diaria lleva a mostrar un conjunto de expresiones diferentes , muy diferentes que si no son bien escuchadas lleva a errores marcados.
No es lo mismo escuchar o decir : Este señor te engaña
Que decir o escuchar:
Tengo en el ojo una legaña.
Me voy a España.
Es una enorme telaraña.
Sufro de una migraña.
¡ Qué linda mañana !
Esto es una maraña.
No hay linda araña.
¡ Qué rica ,lasaña !.
Date cuenta, es una maña.
Muy bien, Señor Graña.
Esto me araña.
Me insulta y encima se "araña".
No basta tener limpio el oído
del cerumen que lo daña,
también el interlocutor
tiene que hablar muy claro,
para evitar entender todo equivocado.
Dochanlu.